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El cultivo de la soja se ha
convertido en la actividad económica de mayor
importancia del sector agropecuario argentino. Durante
la última década su producción creció en forma
sostenida, a una tasa del 2,8 % promedio anual.
Totalizando 34 millones de toneladas la producción
anuales.
Casi la totalidad de la actividad industrial se localiza
en la provincia de Santa Fe, en las zonas aledañas al
río Paraná. Las plantas procesadoras se aprovisionan de
soja en un radio de menos de 300 km., lo que significa
un reducido costo de flete.
Esta cercanía entre la producción primaria y la
industria transformadora genera una importante ventaja
competitiva. En este aspecto, Argentina se encuentra en
una posición favorable frente a Brasil, uno de los
principales competidores, donde se deben recorrer unos
600 km. para abastecer las plantas.
La capacidad de molienda pasó de 66.000 toneladas por
día en 1996/97 a más de 95.000 toneladas en la
actualidad. Estas plantas tienen una utilización de casi
330 días al año.
El aceite de soja es el de mayor volumen de producción
en el ámbito nacional.
En la Argentina, hasta la década del 90, el consumo de
aceite de soja no era importante, dado que la demanda
interna se orientaba principalmente hacia el aceite de
girasol.
Sin embargo, el sostenido incremento de la producción
sojera y la caída de la de girasol llevaron a un aumento
en la participación de la primera en el consumo total de
aceites. |