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ORIGEN
Inglaterra
El Mastiff desciende de los Molosos del Epiro, parientes
directos del Mastín del Tibet, introducidos en las Islas
Británicas por comerciantes y navegantes provenientes de
Sidón y de Tiro.
Desde el comienzo del siglo XVI conservaba su nombre
primitivo de "Moloso inglés". Por su tamaño, su fuerza y
su carácter, era utilizado como perro de guerra. De él
desciende también el antiguo "Perro de Sangre" utilizado
por los españoles en la conquista de América.
En 1800 los ingleses lo introdujeron en América del
Norte, donde rápidamente adquirió un cierto prestigio
por su fuerza y valor
Terminada su utilización para fines bélicos, comenzó
para esta raza una lenta decadencia.
En lugar suyo, se prefería el menos voluminoso
Bullmastiff más ágil y tal vez más feroz como guardián.
Sin embargo, ingleses y americanos han continuado la
cría de este perro que logró, en ambos continentes,
notables éxitos debidos también a su carácter que se ha
modificado sustancialmente en los últimos tiempos,
convirtiéndose en mucho más dócil y equilibrado.
ASPECTO GENERAL
Vista desde cualquier ángulo, la
cabeza, en su contorno general aparece bien encuadrada.
La anchura es una característica muy buscada. La anchura
del cráneo es igual a dos tercios de la longitud total
de la cabeza.
El cuerpo es macizo, ancho, alto, largo y de
construcción fuerte. Las extremidades están bien
separadas y en aplomo. La musculatura está claramente
dibujada. La talla es una característica muy buscada, si
va a la par con la calidad de la construcción.
La altura y la sustancia son dos puntos importantes si
están acertadamente combinados.
CARACTERISTICAS
Grande, macizo, poderoso,
armonioso, bien constituido. Combinación de nobleza y
coraje.
TEMPERAMENTO
Tranquilo, afectuoso con sus
dueños, pero buen guardián.
UTILIZACIÓN
Perro de defensa y guarda. |