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ORIGEN
Francia
Bastante controvertidas resultan las tesis sobre el
origen de este perro, que algunos consideran proveniente
de Polonia, mientras otros, en cambio, como de Africa
del Norte y cuya importación a Europa se debió a los
moros, que en el siglo VIII ocuparon España.
Desde allí se habría extendido después a casi todos los
países del continente aunque ha encontrado su mayor
desarrollo en Francia.
Durante el siglo XVI, a este se le encuentra en muchos
países con los nombres más diversos, debiéndose su
actual denominación al célebre cinólogo Fauilloux que,
en su "Tratado sobre la caza", lo llamaba justamente
Barbet.
Este perro es interesante fundamentalmente porque ha
contribuido a la formación de otras razas, no sólo de
caza.
De aspecto relativamente tosco, el Barbet es un perro
robusto, fornido y muy resistentes a cualquier tipo de
fatiga.
De constitución algo alargada, tiene un esqueleto muy
desarrollado y está recubierto por una piel muy gruesa.
Orejas: De nacimiento bajo, largas, planas, provistas de
largos pelos rizados que forman elegantes mechones.
ASPECTO GENERAL
Excelente nadador, puede
permanecer horas dentro del agua, prácticamente
insensibles al frío, bien protegidos por su abundante
pelaje.
Es infatigable, robusto y está dotado de una resistencia
excepcional.
Sin embargo, su olfato no es de los más finos.
PELAJE
Largo, lanoso, rizado, forma
mechones.
COLOR
Gris-negro, café con leche, blanco
sucio, blanco y marrón, blanco y negro.
UTILIZACION
Antigua raza de muestra francesa, ahora prácticamente
desaparecida, que encontraba su principal utilización en
la caza de aves acuáticas. |