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Dietas húmedas y secas son las
opciones que encontramos en el mercado de los alimentos
completos . La diferencia principal es la cantidad de
humedad y, en general, se puede decir que a mayor
humedad, menor cantidad de nutrientes y menor contenido
calórico, por lo que la cantidad a ingerir deberá ser
mayor en el caso de comida enlatada.
Como ventaja, la dieta húmeda resulta más sabrosa para
el animal; sin embargo su conservación es más engorrosa
y el precio suele ser más alto. No es recomendable que
la dieta del perro consista exclusivamente de latas.
La temperatura de ese alimento debe ser tibia, la del
propio cuerpo del can, ya que muy caliente puede dañar
la mucosa digestiva del perro, mientras que fría puede
ocasionar diarreas, vómitos, cortes de digestión, etc.
En cuanto a la comida seca, tiene la ventaja de su
concentración de nutrientes, hay que añadirle la
comodidad, la facilidad de conservación y el beneficio
que supone la ligera abrasión que realiza sobre la
dentadura del animal, ayudando a mantener las encías y
los dientes sanos y disminuyendo la formación de sarro.
Obviamente, con una dieta seca el perro necesitará
consumir más cantidad de agua, siempre fresca y limpia y
siempre a su disposición . |